Te pongo en antecedentes. Colaboraba con una iniciativa para la concienciación de la población más joven sobre las ETS y el vih/sida. Saber que no era una campaña institucional y que tenía un aire muy diferente a lo que el público podía esperar de este tipo de campañas, me llamaba mucho la atención.

Para darle ese nuevo aire diferente, decidimos lanzar perfiles nuevos en redes sociales para crear una imagen de marca, crear una campaña teaser y después, hacer el despligue completo con campaña incluida y acciones de street marketing.

El período teaser se desarrolló dentro de la normalidad y con mucho feedback recogido de las interacciones de los usuarios, mejoramos la estrategia y acciones que teníamos previstas para la fase del desenlace.

Al lanzar nuevos perfiles, el primer problema lo encontramos con Twitter cuando el período para activación de Twitter Ads se había ampliado a varias semanas. Este tiempo de la fase teaser lo utilizamos para cargar de contenido el perfil y que la cuenta estuviera en funcionamiento en Ads para la fase de desenlace.

Así que llegó el día D y la Hora H y todo estaba programado. Sin embargo, las campañas publicitarias estaban aún en revisión. Por mostrar cierto tipo de contenido y tener una cuenta con alusión continua a temática sexual, las revisiones serían más largas.

Lo que no esperaba era que a media mañana, cuando la campaña debía estar en funcionamiento, Twitter marcara la cuenta como no apta para publicidad y Facebook Ads decidiera cancelar mi cuenta publitaria. ¡Tierra trágame!

¿Qué hacer en estos casos?

Aquí lo más importante es mantener la calma.

  1. Transparencia y comunicación. Llamé al resto del equipo para informarles del estado de las cuentas publicitarias y de que teníamos diferentes vías para contactar con soporte para re-activar las cuentas. La transparencia con el resto del equipo es importante.

  2. Documentación del proceso. Le envié un e-mail al equipo con toda la información que Twitter y Facebook ads proporcionaban sobre la cancelación de cuentas y las políticas de cada plataforma. Porque esto es muy importante aunque hagas una campaña pequeñita y pienses que no vas a traspasar ninguna línea. Siempre lee las políticas de anuncio antes de lanzar una campaña para no llevarte ninguna sorpresa.

  3. Contacto con soporte. Tenía localizados los canales de soporte de las diferentes plataformas. Facebook es más sencillo que Twitter y responde en un plazo de 24horas. Si envías toda la información de la campaña a través del formulario que ponen a tu disposición junto a la información de la cancelación, es muy fácil que revisen de nuevo la campaña y la pongan en marcha. Twitter sin embargo, es más complicado. El medio más rápido es un mensaje directo vía TwitterAds, pero no recibimos respuesta hasta las 48horas y al jugar en el limbo de una de sus políticas, decidieron cancelar sin más la campaña.

  4. Buscar alternativas. ¿Qué alternativa existe con Twitter Ads? Teníamos muy fácil que al ser una campaña institucional, alguno de los perfiles de Twitter de los organismos públicos, nos respaldara. Esta estrategia funcionó muy bien ya que de forma rápida pudimos poner en marcha una campaña publicitaria.

  5. Ser conscientes de cómo afecta al desarrollo de la campaña. Las campañas de Facebook e Instagram mantuvieron un ritmo más lento de revisión que de costumbre y en Twitter nos limitamos al contenido menos censurable para no retrasar ninguna de las piezas publicitarias. Así que tomamos las medidas necesarias en cuanto a programación y lanzamiento de los anuncios.

La campaña estuvo finalmente online a las 22:30 de la noche, después de varias horas dedicadas a resolver la situación. Así que si te recomiendo que cuando vayas a lanzar una campaña, tengas a mano la documentación que respalda la campaña, la empresa o el organismo que lo organiza y la estrategia a seguir para enviarlo de forma rápida a soporte si es necesario. Además, antes de lanzar alguna campaña publicitaria es necesario revisar las políticas de cada uno de los canales, ya que es tu responsabilidad cumplir con las normas que establece cada plataforma publicitaria.

Espero que estos consejos te sirvan de ayuda en caso de que te encuentres en una situación parecida.